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Crónica de unas fiestas vividas desde dentro


El fin de la Semana Cultural, sirvió de comienzo para las Fiestas de Agosto.

El fin de semana del 10 y 11 de Agosto fue la fecha señalada para las Competiciones Deportivas. También se celebró la Merienda organizada por la Asociación de Amas de Casa, aunque debido al mal tiempo hubo de hacerse en los locales de la Antigua Fabrica Textil, y no en la Ermita de San Juan como viene siendo tradición. Se entregaron obsequios y como es costumbre se realizaron multitud de sorteos de regalos. La Asociación de Tambores y Bombos de Alfambra también nos deleito con sus nuevos toques.

También la Asociación de Jubilados de Alfambra Blogquiso poner su granito de arena homenajeando a los tres matrimonios del pueblo que más tiempo llevaban casados. Un bonito detalle que emocionó a estas parejas que sienten así el afecto de su pueblo. Así mismo entregaron los premios del concurso de guiñote y de petanca.


El Miércoles por la tarde podía palparse en el ambiente la tensión propia de las grandes fechas. Miembros de la comisión de fiestas se apresuraban en tener todo a punto para comenzar las Fiestas Grandes. Todo el esfuerzo de un año de trabajo, para conseguir unas fiestas mejores que las del año anterior. Se ultimaba la limpieza de las barras, la colocación de botellas en los estantes, los ticket.....

Con un poco de retraso por un pequeño incidente de tráfico, llegaron los tunos desde Zaragoza y fueron recogiendo a Damas y Damos por sus casas. Se procede a tirar la traca de comienzo de Fiestas y al Pregón. Tras la presentación de nuestros jóvenes y el discurso del Sr. Alcalde, el baile que daba por inauguradas nuestras fiestas.

A las 00.30 nos vamos corriendo para la plaza de toros. Es hora de comprobar si la inversión realizada en la construcción de sus gradas merece la pena. La respuesta es sorprendente. Las gradas llenas y multitud de gente por la zona sin gradas. La cuadrilla de emboladores de Alfambra se ocupa de embolar al astado y poner con la luz de las bolas un ambiente un tanto mágico en el ambiente. Mientras, el cielo amenazaba lo peor. Nubes negras que de vez en cuando se volvían blancas por la luz de los rayos.

En la plaza, Tandem. La orquesta grande para las Fiestas, había hecho gala de unos medios increíbles, tras más de 6 horas de montaje del escenario. Al final, nada más comenzar con su repertorio, el dios de la lluvia se empeño en no dejarnos comprobar su calidad y nos dejo a todos empapados. La gente aguantó en las peñas hasta que dejo de llover y luego volvió a la plaza, aunque tuvo que ser la disco móvil la que siguiera con la fiesta hasta bien entrada la mañana.

El jueves, día del patrón, comenzamos la mañana con la misa. Los quintos, vestidos con trajes regionales, y cuantos quisieron participar, hicieron ofrenda de flores. Tras la tradicional procesión los cabezudos y los juegos infantiles hicieron las delicias de los más pequeños.

Al caer la tarde el chupinazo nos indica que las vaquillas han comenzado. De nuevo las recién estrenadas gradas (con unas 700 localidades de aforo) parecen quedarse pequeñas. Las vaquillas se van sucediendo una tras otra hasta llegar al obligado parón de la merienda. Los regañados, que ya van creando tradición, y las botas de vino son la mejor compañía para este evento.

En la plaza, Camaleón ultima los ajustes de sonido. Nuevamente el cielo se oscurece y vuelve a llover. Tras la cena y con el cielo ya más despejado la orquesta nos ofreció su buen hacer. Mucho ritmo el de esta orquesta con componentes de la tierra. La charanga puso fin a esta noche de fiesta (sólo para algunos).

Viernes. Comenzamos con la Santa Misa y Procesión. A continuación pasacalles con los cabezudos y la charanga. Hora de tomar el aperitivo y reponer fuerzas.

Por la tarde los pequeños se divierten con las cucañas (que genio gastaban algunos con el garrote en la mano) y mientras la orquesta La Moda ultimaba sus ajustes.
Nuevamente el agua nos sorprende y tenemos que hacer casi milagros, para poder dejar en condiciones el escenario donde el grupo de Jotas nos ofrece sus bailes.

A las doce de la noche, toro cerril. De nuevo los emboladores de Alfambra en acción. Las dos bolas recorren el ruedo sin parar y pese a algún que otro susto no hubo incidentes graves. Se empieza a oír la música en la plaza, así que, nos vamos para allá. La carretera bien se asemeja a cualquier gran arteria de la ciudad. Coches aparcados en ambos lados y un incesante ir y venir de vehículos en ambas direcciones.

Con la orquesta llegamos a las 5 de la mañana y tras eso charanga y disco móvil. Sorprende la facilidad con que se alcanzan las 7 o las 8 de la mañana (algunos incluso más).

El sábado de nuevo en la plaza de toros gran suelta de vaquillas y merendola. Nos quedamos sin regañados y la plaza de nuevo vuelve a quedarse pequeña. Vuelve a llover. Parece que ya nos estamos acostumbrando a la compañía de la lluvia. Para y nos deja terminar el festejo.

En la plaza la orquesta La Metro monta escenario. Nuevamente vuelve a llover y tenemos que retrasar la actuación del humorista Javier Segarra. ¡Por fin¡. Nos deja continuar con la fiesta y al público parece gustarle la actuación.

Doce de la noche. Un petardo nos indica que va a comenzar el toro. El bóvido (el curto) se mueve inquieto por el ruedo. Gente, mucha gente.....

Tras el toro volvemos a la Plaza. Esta a rebosar. En el trayecto entre el ruedo y la Plaza no encontramos ni un solo sitio para aparcar. Las calles perpendiculares también están llenas de coches. Matriculas de todos los lugares ( muchas nuevas, de quien sabe qué lugar ). La plaza presenta ese aspecto de los grandes días. También esta plaza se nos queda pequeña. Orquesta hasta las 5 y luego disco móvil.

Domingo. A las 9 de la mañana todavía son muchos los que no se han acostado. Parece que nos resistimos a abandonar la plaza y es el camión de limpieza el que nos tiene que echar. Ojeras. Ojos rojos. Caras de sueño, pero a la vez de alegría por el disfrute de la noche.

A las 18.00 tenemos cita obligada con los festejos taurinos. Allí nos esperan las vacas, pensadas para los más pequeños, pero que hacen que algún que otro mayor se lleve algún revolcón. Quizá esta fue la tarde más divertida de vaquillas, y tenemos que destacar, de nuevo, la asistencia de publico que decidió venir a merendar a la plaza.

Por la noche, y cuando ya muchos daban casi por terminada la fiesta, tuvimos el grupo de baile de Rusia. ¡que espectáculo¡. Y como colofón la orquesta Columbia nos amenizó sin dejar descansar nuestros cuerpos hasta las 4 de la mañana. Para los que se quedaron hubo sorpresita de la comisión.
Traca de fin de fiestas y algunos a dormir.

Otros continuaron en las peñas intentando que las fiestas no se terminasen.

Ahora, tenemos que hacer balance. Desde mi punto de vista, las fiestas han estado muy bien. Si el tiempo nos hubiese acompañado creo que unas de las mejores. Es tiempo de ir reuniendo una nueva comisión para el 2003. No hay que dejar parar el espíritu de las fiestas, y además es necesario saber todo el trabajo que lleva una comisión para poder criticarla. Así pues, esperamos que este año se apunten caras nuevas para vivir esta experiencia.


VIVA LAS FIESTAS Y VIVA ALFAMBRA