Orden de Montegaudio

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ORDEN DE MONTE GAUDIO

LA ORDEN DE MONTE GAUDIO. LOS TEMPLARIOS. ORDEN DE SAN JUAN DEL HOSPITAL.

Don Rodrigo Alvarez, tercer conde de Sarri�, hijo de don Alvaro Rodriguez, segundo conde del mismo t�tulo, y de la infanta Do�a Sancha, hermana de Alfonso VII, el 9 de Julio de 1172 renunci� ante el cardenal Jacinto al h�bito de Santiago, de cuya Orden fue fundador y comendador mayor. Obtuvo licencia del legado pontificio para pasar a la nueva Orden de Monte Gaudio, que se hab�a de regir con la regla del Cister, m�s estrecha que la de San Agust�n, por la que se reg�a la Orden de Santiago, que acababa de dejar. Dicha nueva Orden fue aprobada por el Papa Alejandro III el 24 de Diciembre de 1173, quien dio para su r�gimen espiritual la regla del Cister. El conde Don Rodrigo, que se considera el fundador de esta Orden, vivi� en su juventud una vida disipada.

Monte Gaudio, nombre titular de la nueva Orden, es un monte situado en la parte oriental del Medirerr�neo, a 895 metros sobre el nivel del mar. Seg�n algunos historiadores, all� administrar�a justicia el profeta Samuel. Los peregrinos que viajaban a Tierra Santa en la Edad Media procedentes de Europa, habiendo pasado Siria, al llegar a este monte ve�an por primera vez, de un golpe de vista, desde sus cumbre, toda Palestina, con Jerusalen a sus pies. El principal fin de esta Orden del Monte Gaudio era proteger a dichos peregrinos, as� como acudir a los sitios en donde fuera solicitada su ayuda en defensa de la cristiandad. En el Monte Gaudio situ� su casa principal el fundador don Rodrigo, haci�ndola dependiente de la casa central del Cister. El 2 de Octubre de 1187 Saladino conquist� Jerusalen y la Orden de Monte Gaudio tuvo que abandonar su casa fundacional y establecer su casa central en Alfambra. En octubre del 1188 Alfonso II, viendo la decadencia de la Orden le encomienda otros dos fines: el de hospitalaria y el de redentora, para redimir a los cristianos que cayeran en manos de los moros. Le da el nombre de San Redentor y como casa principal el Hospital de San Redentor que hab�a fundado en Teruel en la plaza de San Juan, en 1178. En esta orden hab�a caballeros de muchas nacionalidades y faltando la necesaria disciplina entre ellos vio el rey que la defensa de la frotera de Arag�n corria serio peligro. As� decide disolverla en 1196 cediendo a la Orden de Los Templarios todas las posesiones de la antigua orden. La fecha exacta de la fundaci�n de la Orden del Temple no se conoce , pero la mayor parte de los tratadistas la sit�an entre 1119 y 1120. Durante todo el siglo XII entre Castilla y Arag�n la vida se mueve en ambiente de cruza y ah� es donde tienen su papel las Ordenes militares que viven en Arag�n, concretamente la del Hospital y la del Templo. La Orden del Temple con el paso de los a�os va siendo una orden rica y a comienzos del siglo XIV (1305-1307) y son acusados calumniosamente ante la Corte del rey franc�s Felipe IV de omisi�n de la consagraci�n, de besos impuros en los rituales, de sodom�a, de negaci�n de Cristo…Felipe IV comenz� este proceso con el prop�sito de apoderarse de la riquezas templarias y as� el Papa Clemente V la disolvi�. La heredera de los bienes de los templarios fue la Orden de San Juan del Hospital. En Arag�n todos los castillos templarios fueron entregados a dicha orden en 1317, pero Jaime II para evitar el excesivo agrandamiento de dicha orden crea otra nueva ( La de Montesa) en 1319. Los Templarios se acomodaron en diversos trabajos y morir�an diseminados por distintas ordenes.

Algunos dicen que la Orden de Montegaudio naci� en Jerusal�n al amparo del Temple pero lo cierto es que se desarrolla en Arag�n y en Castilla tomando aqu� el nombre de Monfrag porque su maestre don Rodrigo �lvarez de Sarria era caballero de la Espada y por tanto aliado y socio de don Pedro Fern�ndez de Fuenteencalada

Fernando II ten�a un pasillo para llegar a Coria por la calzada romana de la Guinea, los caballeros de Montegaudio con su maestre el conde de Sarria ten�an controlada la zona oriental castellana de la Calzada desde su castillo de Segura (de Toro), los cofrades de la Espada con su maestre Fuenteencalada atienden la raya mora de la Trasierra Occidental fortific�ndose en Granada (Granadilla), Palomero, Santa Cruz y Atalaya, guardando el pasillo de Coria en plena frontera con los moros de Portezuelo, Ceclav�n y la Sierra de Gata.

Este mismo a�o el rey de Portugal Alfonso Enrique hace donaci�n “a favor del Conde Rodrigo �lvarez de Soria (quiere decir de Sarria), Cavallero del Orden de Santiago, y al primer Maestre de ella Don Pedro Fern�ndez, y a su Religi�n, de los t�rminos de la villa, y el Castillo de Abrahantes, en el que se se�alan varios linderos, y entre ellos bienes de la Orden del Templo

En este a�o de 1180 es aprobada por el papa Alejandro III la Orden de Montegaudio bajo la regla del C�ster, y cierta donaci�n dice de ellos: “…A vos don Rodrigo Gonz�lez, Maestre de Monfrac, de la Orden de Montegaudio”.

Durante el reinado de Alfonso VIII (1158-1214), el Papa Alejandro III firma en 1175 la aprobaci�n de la Orden Militar de Santiago, evoluci�n de la Orden de los Frates de C�ceres (1170), fundada por Pedro Fern�ndez, quien a su vez hab�a recibido el encargo por parte del Rey Fernando II de Le�n, de la defensa de la reci�n conquistada ciudad de Santiago. Los Santiaguistas colaboraron activamente en la Reconquista y la repoblaci�n. Alfonso VIII les cedi� Ucles (1174), Moya y Mira (1211), a las que luego se sumaron Osa, Montiel y Alfambra

Uno de los fundadores de la Orden de Santiago se separo a los pocos a�os y creo la Orden de Santa Mar�a de Montegaudio, de regla mas r�gida, unida luego al C�ster y conocida como Orden de Monsfrague, hasta su fusi�n con la Orden de Calatrava.
Orden de Montegaudio.

Orden regular hospitalaria religiosa y militar, que fue aprobada en 1180 por el papa Alejandro III con el nombre de Monte-Gaudio, otorg�ndole la regla de San Basilio. Se instituy� con motivo de que un grupo de caballeros cristianos que se dedicaban voluntariamente a la custodia del Monte-Gioia o Monte-Gaudio -un lugar de peregrinaci�n- se hicieron c�lebres por los socorros que prestaban a los peregrinos y por sus acciones piadosas. Tras la ocupaci�n de la Tierra Santa por parte de los musulmanes, los caballeros de la orden se retiraron a Espa�a, y se asentaron en los reinos de Castilla y de Valencia, donde el rey Alfonso IX les dio el castillo de Mont-franch y las posesiones de Trujillo. Los caballeros de Monte-Gaudio aceptaron esta donaci�n y, en reconocimiento, defendieron al rey Alfonso en las luchas que hubo de mantener contra los ataques de los musulmanes.

Adem�s, para conservar un recuerdo de las liberalidades que les hab�a prodigado el rey, resolvieron cambiar el nombre de la orden por el de Mont-franch.
Por los a�os 1220-1230, el rey Fernando incorpor� esta orden a la de Calatrava. Su divisa era una cruz oct�gona de gules.
El primero, en el reino de Castilla, tiene complejos or�genes. En 1195, ante el avance musulm�n, la Orden de la Alc�ntara abandon� sin lucha la defensa de Trujillo (C�ceres). Por esta deserci�n el rey, Alfonso VIII, les quit� varias posesiones; entre ellas el castillo de Ronda (Toledo), que dio a la Orden de Montegaudio. Pero al a�o siguiente esta peque�a orden fue anexionada al Temple y, aunque una fracci�n se opuso, los templarios tomaron posesi�n, por la fuerza, de granjas, castillos, etc. Entre �stos el nombrado de Ronda, aunque para complicar m�s el asunto el rey dio gran parte del pueblo y sus tierras a la Orden de Calatrava.

Curiosamente, en 1221, la citada facci�n de Montegaudio fue obligada a integrarse en la de Calatrava. Nuevamente una parte se rebel� contra la fusi�n, se encerr� en sus posesiones y las entreg� a los templarios, alegando aceptar la anexi�n previa que rechazaron en 1196. As�, el Temple entra en posesi�n �legal� de Ronda, que ya pose�a manu militari, adem�s de El Carpio de Tajo y Montalb�n. En esta �ltima fundaron una encomienda poderosa por partida triple: en lo militar, por su castillo; en lo econ�mico, por los pastos, ganados, colmenas y el paso de barcas del Tajo; y en lo espiritual, por los c�lebres santuarios de las V�rgenes Negras de Melque, Nov�s y Ronda, adem�s de la capilla y fuente milagrosa de San Mill�n, un donado templario que la leyenda considera hijo de san Isidro y santa Mar�a de la Cabeza, patronos templarios de Madrid (A�O / CERO, 70).

Hoy, en lo alto del cabezo quedan los restos del Castillo y la efigie del Sagrado Coraz�n, que quiere recordar la de R�o de Janeiro. Seg�n Gazulla (1928) el Castillo fue conquistado por Alfonso II en 1169 y donado a la Orden Militar del Santo Redentor de Alfambra o del Monte Gaudio, que hab�a fundado Rodrigo de Sarria, caballero gallego que lleg� a Arag�n en el s�quito de la reina Sancha, hija de Alfonso VIII de Castilla

Un Comentario a “Orden de Montegaudio”

  1. Jaime Felix L�pez Arias Escribe:

    Deben corregir Sarri� ( que est� en Barcelona) y referirse al Conde de S�rria (es palabra llana y no aguda). Tradicionalmente se vino escribiendo S�rria
    , en Lugo, hasta alrededor de 1950, imponi�ndose entonces la forma Sarria.
    Sarria est� en Galicia, Sarr�a en Navarra y Sarri� en Catalu�a.

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